Nuevamente con ellos... Estuve toda la mañana moqueando y pensando lo bien que la iba a pasar...
Llegó la fiebre y seguí imaginándome que era feliz nuevamente en otro encuentro con ellos. Creo que estuve todo el día preparándome para unas dos horas de felicidad, en las que se quiebran todos mis sentidos: Mis oídos se deleitan con sus melodías, mis ojos ven al tipo que amo, ven músicos, gente con talento. Mis piernas, cansadas, no dan más, pero ellos hacen que yo siga saltando y saltando. Mi lengua degusta una Hall, ''sirven para salivar'' dice Anita. Además, que no canto, GRITO , y mi garganta raspa, y en algún momento empiezo a tocer, y paro de cantar. Después, con alguna canción que la estalle vuelvo a enloquecer. Y cuando se acerca el final simplemente no puedo creerlo. No puedo creer estar en ese lugar, y que ellos sean los que están enfrente mío. Y termina, suenan los últimos acordes, se ponen uno al lado de otro y hacen una reverencia. Y es ahí donde todos se exaltan con la expectativa de que Juan les tire la lista, o pepito el de los cables. Y bueno, yo me voy hacia la puerta, deshecha, y feliz, feliz porque los vi, feliz porque pasé las dos horas más lindas de mi vida.
Chau gente, me fui a ver a LAS PASTILLAS DEL ABUELO
No hay comentarios:
Publicar un comentario